martes, 2 de julio de 2013

BATALLA DE CARABOBO, 24 DE JUNIO DE 1821 - LA ZONA DE COMBATE

 
    El presente ensayo sobre la zona donde se libró el 24 de junio de 1821 la batalla que inclinó definitivamente la balanza de la guerra de emancipación a favor del ejército patriota, determinando así, la independencia del territorio de la antigua Capitanía General de Venezuela, pretende eliminar algunos equívocos e interpretaciones difusas, que sin el estudio y recorrido en persona del lugar de los hechos, son difíciles de comprender completamente.
    En la historiografía nacional, son pocos los trabajos bibliográficos que han tratado este asunto, con la ayuda del recurso gráfico de la fotografía, que junto al conocido uso de los mapas permitan una clara idea de aquella determinante acción militar de nuestra historia patria. Sobre la batalla de Carabobo se ha escrito un buen número de obras ciertamente, pero hay dos particularmente que presentan un estudio militar del terreno y que hasta la fecha permanecen como clásicos para quien desee, no solo saber sobre la batalla, sino sobre la gran campaña, de la cual, aquella fue triunfal consecuencia. Me refiero a las obras tituladas “Bolívar conductor de tropas” y “La Campaña de Carabobo” del General en Jefe Eleazar López Contreras y del Coronel Arturo Santana respectivamente; ambas publicadas entre 1920 y 1930.
     En 1986 circuló (aunque lamentablemente de manera poco conocida) un estudio geográfico del sector donde se desarrollo la batalla con la ayuda de recursos como la aerofotografía, titulado “La Geografía y la Batalla de Carabobo” de la autoría de los Coroneles Alberto Contramaestre Torres y Luis Arismendi Herrera.
     Al consultar los principales trabajos escritos hasta la fecha sobre la batalla, no hay un acuerdo unánime sobre cual fue la zona exacta por donde accedieron los batallones patriotas que venían en cabeza de la primera división a la sabana de Carabobo. Sin embargo, la mayoría parece acordar en que el sector denominado Colinas del Chaparral es donde se libró la parte más determinante del combate. Nosotros, basaremos el presente estudio en lo expuesto por el general Eleazar López Contreras en su obra “Bolívar conductor de tropas”, quien al consultar a los antiguos habitantes de la zona para obtener datos al respecto dice lo siguiente:
     “Juan Francisco Robles, de ochenta y siete (87) años de edad, hijo de Pedro Robles, ambos nativos del Campo de Carabobo, da razón y fe, que su padre Pedro Robles, para el día de la batalla contaba doce (12) años, y fue llevado en unión de otros vecinos del lugar, a recoger heridos y enterrar muertos; que la mayor cantidad de muertos fueron encontrados en la zona comprendida de la quebrada La madera (oeste de la sabana), cien metros más o menos, corriendo en dirección al monumento; que no conoció otra pica, entre las quebradas El Naipe y Gualembe y quebrada Carabobo, que la trocha abierta por el General Páez, y que iguales aseveraciones hacia Bernardo Arocha, vecino de El Naipe, quien vino de peón, ayudando a la apertura de dicha trocha, a la cabeza de la División del General Páez (…)” (1)
     En la citada obra “La Geografía y la Batalla de Carabobo”, se describe la zona donde tuvo lugar la parte más crítica del combate de la siguiente manera:
     “El sitio donde se libró el combate que prácticamente decidió la batalla, es conocido con el nombre de Colinas del Chaparral y se localiza sobre el límite occidental de las comúnmente denominadas sabanas de Carabobo, espacio que geomorfológicamente se corresponde con una llanura aluvial de bajo desnivel, 40m máximo, ligeramente ondulada debido a la erosión fluvial y en la que algunas pequeñas y aisladas colinas que se aprecian, se identifican con afloramientos de rocas metamórficas que sobresalen de los sedimentos depositados.
     La fotointerpretación y la observación del campo, indican que la llanura ha sido entallada por diferentes cuerpos de agua fluvial, entre los que es de mencionar la quebrada Las Manzanas; esta red de avenamiento es sobreimpuesta al deposito aluvial, lo que explica las características de los cauces de las quebradas que la estructuran, los cuales son estrechos y de taludes escarpados. En su borde occidental, sobre la margen izquierda de la quebrada Carabobo, la llanura está entallada por numerosos cursos de agua de breve recorrido y fuerte pendiente que afluyen a la citada quebrada y los cuales han diseñado un verdadero modelado de “badlands” en los escarpados bordes, provocando además su retroceso a causa de la intensa erosión regresiva; fue precisamente sobre este sector que desembocó el ataque de la I División del Ejército Patriota y de las dificultades que tuvieron sus componentes para alcanzar la llanura, en parte debido a los rasgos de relieve descritos (…)
Superar este terreno escarpado y de fuerte pendiente, el cual aún hoy mantiene esos rasgos morfológicos, y más aún, bajo fuego enemigo, fue, sin lugar a dudas, una verdadera hazaña que evidencia el coraje y el ímpetu de los combatientes patriotas; explica además las fuertes bajas que allí tuvieron, pues al dominar las fuerzas realistas el terreno alto, también controlaban las barrancas de acceso a él y disponían además de buena observación y campos de tiro.” (2)
     La figura nº 1 muestra una vista satelital del área donde se libó la batalla, y sobre ella hemos señalado los puntos referenciales que consideramos más importantes para ubicar al lector, así como las tres rutas de acceso probables a la sabana seguidas por la primera y segunda división del ejército patriota, en las que se debaten los trabajos escritos hasta la fecha.

                                                                      Fig. 1

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    La letra A, designa la línea punteada de color rojo, la cual, describe la ruta aproximada que tomaron las tropas de infantería de la 1º División del Ejército patriota (según los estudios del Gral. Eleazar López Contreras en 1920), comandada por el General de Brigada José Antonio Páez en la Batalla de Carabobo. Dicha ruta, luego de cruzar la quebrada, asciende por las colinas del Chaparral para luego descender hacia la sabana. Hay que recordar, que la caballería de la misma División (que venia tras la infantería) tomará una ruta de acceso diferente, subiendo más al norte, para salir a la sabana, aproximadamente por detrás del actual edificio del Mirador.
     La letra B, designa la línea punteada de color violeta, la cual, describe la ruta aproximada que tomaron las mismas tropas, según la interpretación de otros autores que han escrito sobre la importante acción bélica de nuestra independencia, entre ellos, el Gral. Bencomo Barrios. Dicha ruta, cruza la quebrada Carabobo y asciende hacia el sector de las columnas conmemorativas de “Farriar” y “Pedro Camejo”.

  • Seguimiento de la ruta A
     La figura nº 2 muestra una antigua fotografía, reproducida en el libro del Gral. López Contreras “Bolívar conductor de tropas”, la cual, fue tomada desde las colinas del Chaparral (posición ocupada por las tropas realistas que salieron a interceptar el movimiento ejecutado por los patriotas para salir a la sabana) y viendo hacia las diferentes colinas que recorrieron las tropas patriotas antes de cruzar la quebrada Carabobo. Dicha foto original, señala con el número 6, el terreno aproximado donde entrarían en combate los batallones “Bravos de Apure” y “Cazadores Británicos”.
     Para el presente ensayo, hemos señalado con flechas de color rojo, no solo las colinas que López Contreras destaca en su estudio, sino que además, elegimos como punto de referencia para nuestro estudio fotográfico actualizado, el poste de concreto de la antigua tubería.

                                                                     Fig. 2

                                                                      Fig. 3

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    La figura nº 3, comienza la secuencia de fotografías modernas (tomadas por el autor) para graficar las diversas rutas debatidas, del Ejército Libertador en la Batalla. Dicha imagen, fue tomada desde un lugar aproximado a la locación utilizada por López Contreras (comparar con la fig. nº2). Acá señalamos al lector el poste de concreto y el sector donde entrarían los primeros batallones patriotas.
     Comparando ambas fotografías, y a pesar de los cambios morfológicos sufridos por el terreno y la abundante vegetación que posee el lugar en la actualidad (y que para el momento de la batalla era escasa), podemos hacer el seguimiento de la posible ruta con aceptable certeza.
     La figura nº 4, muestra una fotografía donde se señala (con flechas de color blanco) la ruta de los patriotas antes de cruzar la quebrada Carabobo. Volvemos a señalar al lector, como punto de referencia obligado, el antiguo poste de concreto que aparece en la fotografía de López Conteras.
    



                                                                  Fig. 5

     Unos cuantos metros detrás de dicho poste, y yendo en línea recta, se encuentra una pequeña colina, detrás de la cual, desciende un pequeño y estrecho valle donde se encuentra el cauce de la quebrada Carabobo. La figura nº 5, muestra una fotografía tomada, precisamente desde la citada colina, la zona boscosa que se aprecia, señala el hondo cauce por donde discurre la quebrada. Las flechas de color rojo, señalan la ruta aproximada de los patriotas para descender del lado opuesto de la misma.
 
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   Actualmente, el cauce de dicha quebrada no es muy caudaloso, y varia en ciertos lugares de su extensión en cuanto a profundidad. La altura de las paredes que hay que subir o bajar para llegar a ella varían. En nuestro recorrido, buscamos el sector que se nos mostraba más accesible al cruce, y cercano a los lugares referenciales que iremos citando.
     La figura nº 6, muestra una fotografía tomada desde el cauce de la quebrada Carabobo. Se aprecia el discurrir de las aguas rio abajo, y una flecha de color rojo señala, la dirección en que los patriotas la cruzaron.

                                                                    Fig. 6

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    La figura nº 7, muestra una imagen tomada luego del cruce de la quebrada y posterior escalamiento hacia la ribera opuesta. La flecha de color blanco señala la dirección aproximada en la que se dirigieron los batallones patriotas, al fondo, se aprecia la colina detrás de la cual, se encuentra el sector de la antigua columna de concreto.

                                                                     Fig. 7

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    Al salir a la orilla opuesta, se asciende por un pequeño valle, y hacia nuestra izquierda (ver Fig. nº 8 y nº 9), para desembocar en el camino de tierra al pie de las colinas del Chaparral, y que señala López Contreras en su fotografía con el número 6.

                                                                     Fig. 8

                                                                 Fig. 9

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    La figura nº 10 nos muestra al fondo la colina del Chaparral (en la cúspide se aprecia una carpa de campaña). Fotografía tomada poco antes de desembocar en el sector que señala López Contreras, como el terreno donde entraron en combate los Batallones “Bravos de Apure” y “Cazadores Británicos”.

                                                               Fig. 10

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    Las figuras nº 11 y 12 nos muestran la salida al camino de tierra o sector aproximado que señala López Contreras, como lugar donde formaron en posición de combate los batallones patriotas, y donde recibieron el nutrido fuego de las unidades realistas que ocupaban la colina del Chaparral (la que se aprecia al fondo).

                                                              Fig. 11

                                                              Fig. 12

     Los estudios sobre la batalla, señalan que hubo dos intentos infructuosos de tomar la colina a la bayoneta por los batallones patriotas, será en el tercero, que tanto “Bravos de Apure”, “Cazadores Británicos” y dos compañías del “Tiradores de la Guardia” perteneciente a la segunda División del Ejército Libertador, lograran hacer retroceder a los batallones realistas al lado opuesto de la colina.
     En las figuras nº 13 y 14 se señala con una flecha de color blanco, la dirección (según López Conteras) en la cual los batallones patriotas escalaron las colinas del Chaparral en formidable carga a la bayoneta. Usamos como punto de referencia al lector en ambas fotografías, un poste de energía eléctrica.

                                                              Fig. 13

                                                              Fig. 14

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    La figura nº 15, nos muestra una fotografía tomada en una loma situada en la colina del Chaparral, aproximadamente, subiendo en linea recta siguiendo la dirección que se indicó en la imagen anterior. La figura 16, muestra el repecho de dicha colina, bajando un poco hacia la derecha, se recorre un pequeño valle que nos abre paso hacia la sabana, y más al sur, al monumento y arco de Carabobo.

                                                             Fig. 15

                                                               Fig. 16

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    La figura 17 muestra la primera parte de la sabana que encontramos, luego de bajar por el pequeño valle que se encuentra tras el repecho de las colinas del Chaparral. El sector de dichas colinas y el descenso a la sabana de Carabobo, debió ser objeto de cambios en su morfología original, producto de las labores de ingeniería realizadas durante la construcción de la carretera, el edificio destinado al mirador y la plazoleta. Hoy en día, la sabana posee una buena cantidad de árboles, muchos de ellos de mango, fruta que no existía en el país cuando se libró la gloriosa acción de Carabobo.

                                                                Fig. 17

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    La figura 18, muestra la carretera que asciende en dirección al mirador ubicado cerca de las colinas del Chaparral. Foto tomada observando en dirección hacia la sabana. La figura 19, muestra el edificio denominado “El Mirador” donde se muestra a los visitantes al campo un diorama y un audiovisual representativo de la batalla.

                                                                Fig.18

                                                              Fig. 19

·  Seguimiento de la ruta B

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    En nuestra visita al campo y sectores vecinos a la quebrada Carabobo, explorando las posibles rutas del ejército patriota vencedor en aquella gloriosa acción militar, también recorrimos la zona que otros estudiosos sobre la batalla (y probablemente algunas tradiciones orales) aseveran como la transitada por los patriotas para acceder a la sabana. Esta última hipótesis, es la que seguramente, fue utilizada para ubicar las dos columnas conmemorativas, dedicadas al Coronel Thomas Ilderton Farriar y la del Teniente Pedro Camejo (Negro Primero).
     Dichas columnas conmemorativas, fueron elevadas estratégicamente, sobre dos colinas que guardan una gran similitud morfológica en su aspecto y que se hallan casi paralelas una al lado de la otra, ambas dan frente a la quebrada Carabobo (desconocemos si dichas colinas son naturales o fueron elevadas durante las obras realizadas en el campo en el año 1973 y para colocar exprofeso dichas columnas conmemorativas). Sin embargo, siguiendo el curso de la quebrada a pie, es solo hacia la zona de la columna Farriar, que la pared de la misma muestra (al menos hoy en día) una zona de mejor accesibilidad tanto para descender a ella, como para su escalada y posterior salida a la orilla opuesta.
     Llevando una secuencia similar a las imágenes ofrecidas anteriormente, la figura 20 nos muestra una trocha que desciende a la quebrada Carabobo, siguiendo la ruta aproximada sugerida por la hipótesis de la que hablaremos y que señalamos con la letra B en la figura nº 1.

                                                           Fig. 20

 
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     La figura 21, nos muestra el cauce de la quebrada, justo en el sitio donde se accede luego de bajar por el sendero señalado en la fig. nº 20. La foto muestra con una flecha de color rojo, el sentido en que la cruzamos. La figura 22 muestra el sector por donde subimos luego de hacer el cruce.

                                                            Fig. 21

                                                               Fig. 22

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    Es de señalar, que tanto el campo de Carabobo, las colinas circundantes hasta la fila de Buena Vista, y ambas márgenes de la quebrada, se encuentran pobladas de una vegetación abundante que, si nos guiamos por las fotografías tomadas en dichos lugares en el año de 1921 por el Gral. López Contreras; no solo no existían para esa fecha, sino que podemos inferir, tampoco estaban tan desarrolladas para el día de la batalla. Por tanto, en el presente es dificultoso deducir a simple vista la ruta de esta segunda hipótesis, ya que las zonas que recorrimos por lo tupido de su vegetación, algunas cercas y alambrados de las propiedades que hacen vida en el sector, impiden una mejor interpretación.

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    La figura 23 muestra el camino que tomamos luego de cruzar la quebrada, y orientándonos en dirección al sector de la columna Farriar. En esta zona en específico, debimos sortear una cerca con alambrado que nos impedía  seguir nuestro camino.

                                                                 Fig. 23

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    Luego de recorrer quizás cerca de 120 metros, por un terreno de poca elevación y de vegetación que permite poca visibilidad hacia los alrededores, nos dirigimos hacia nuestra derecha, tratando de orientarnos hacia la zona de la columna Farriar, topándonos con un nuevo alambrado (ver fig. nº 24 y 25), justo en el sendero que comenzaba a ascender hacia dicha colina.

                                                                 Fig. 24

                                                               Fig. 25

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    Una vez sorteado dicho obstáculo, subimos por dicho sendero (ver fig. nº 26 y 27), el cual nos conduce a un sector libre de vegetación y a la colina donde se destaca la columna Farriar.

                                                           Fig. 26

                                                               Fig. 27

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    La figura 28 nos muestra una panorámica de la colina donde se erige la columna Farriar, una flecha de color rojo señala el sector donde desembocamos y el posterior ascenso a la misma. La foto fue tomada desde las faldas de la colina que, estando casi paralela a ésta, fue utilizada para colocar la columna de Pedro Camejo (Negro Primero).

                                                               Fig. 28

 
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    En conversación que tuve con el Sr. José Vitulano (quien habita en zonas aledañas al campo, y es gran colaborador en las distintas escenificaciones que se han hecho de la batalla), me señaló, que entre unos matorrales que se divisan (justo descendiendo casi en línea recta) desde la colina Farriar, se hallaban unas piedras que supuestamente, señalaban el lugar donde murieran en combate, varios oficiales del Batallón Británico. La figura 29 muestra dicho matorral.

                                                                Fig. 29

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    Al bajar a verificar dicha información, y luego de entrar por una abertura entre la vegetación, encontramos dos piedras de forma circular y una en forma de bloque (esta última de fabricación humana y en concreto). Las figuras 30 y 31 muestran el bloque con la inscripción “Aquí Gral. Farriar” (*) y la figura 32 la piedra que tiene la inscripción “Davis Minchin”.
Desconocemos la fecha o antigüedad de dichos hitos hasta el momento.

                                                             Fig. 30

                                                              Fig. 31

                                                             Fig. 32

Investigación, textos y fotografías de José Peña, Caracas, Venezuela 2011-2012, e-mail jpmarte73@yahoo.com.

Notas.

(1) López Contreras, Eleazar. Ob. cit. p. 212.
(2) Contramaestre Torres Alberto y Arismendi Herrera Luis, ob. cit. p. 6-7
(*) El prócer Thomas Ilderton Farriar no era general, muere en la gloriosa acción de Carabobo con el grado de coronel.



lunes, 1 de julio de 2013

LOS UNIFORMES DEL ESTADO MAYOR DE LA GRAN COLOMBIA (Decreto de 1825)


    Saludos, el presente articulo, pretende dar una información resumida de las principales características del uniforme que en el año de 1825 le fuese reglamentado a los oficiales que estuviesen adjuntos al estado mayor del glorioso ejército Libertador de la Gran Colombia.
     A tal fin, a continuación referimos el extracto del Decreto Ejecutivo de 8 de noviembre de 1825 organizando los estados mayores de Ejército y Divisiones, específicamente, el articulo referido a su uniforme:  


…”Art. 36. El estado mayor general, desde coronel inclusive abajo, usará del uniforme siguiente: casaca y pantalón azul; vuelta y collarín colorado, solapa y vivo blanco, botón dorado, bota alta de caballería con espuela, sombrero militar, espada recta, y cordones de oro en el hombro derecho, sencillo los adjuntos, y dobles los primeros y segundos ayudantes. El sombrero de los generales y coroneles será guarnecido con galón de seda negro, y el de los subalternos sin guarnición; esta regla será extensiva al ejército.

…Dado y firmado por mi mano y refrendado por el Secretario de Marina y Guerra en el Palacio del Gobierno en Bogotá a 8 de Noviembre de 1825, 15º de la independencia. – Francisco de Paula Santander. – Por S.E. el Vicepresidente de la República. – El Secretario de Estado del Despacho de Marina y Guerra, Carlos Soublette.”(1)


     En el reglamento de divisas y uniformes militares, de la República de Colombia, dictado Vicepresidente de la misma y encargado provisional del poder ejecutivo, General Francisco de Paula Santander, el 20 de julio de 1826 se agrega lo siguiente respecto a dicho uniforme:


..."Art. 4º. Los coroneles que pertenezcan al estado mayor general con nombramiento de primeros ayudantes, usarán el uniforme detallado en el artículo 36 del reglamento de 8 de Noviembre de 1825 que organiza el estado mayor general, con la única variación de llevar faja amarilla con borlas de oro en vez de faja encarnada, y esta variación será general para todos los coroneles efectivos, de cuartel, graduados, retirados, ó reformados, y las borlas de las fajas se uniformarán al color de sus cabos según el arma."

Dibujo que representa el uniforme de un oficial adjunto al estado mayor de la Gran Colombia (según el decreto arriba citado) con el grado de coronel, y que por llevar en su hombro derecho doble cordón, tenia el cargo de primer ayudante.  



    El autor del presente articulo, tuvo el honor de asistir como espectador recientemente a la escenificación de la batalla de Carabobo, que se realiza todos los años en el estado que lleva el mismo nombre en Venezuela; allí, vistió un uniforme muy similar al citado en el dibujo como podrá observarse en la siguiente fotografía:


Investigación, ilustraciones y fotografías de José Peña, Caracas, Venezuela, Junio de 2013, e-mail jpmarte73 @yahoo.com

Notas:
(1) Teatro de la Legislación Colombiana y Venezolana. P. del Castillo, Valencia, imprenta del Teatro de la Legislación a cargo de N. Carrasquero, 1852, tomo II, pp. 59-60